Una silla de ruedas no es solo un dispositivo médico, es independencia, es dignidad, es la posibilidad de participar en la vida familiar y comunitaria. Durante 2024 hemos entregado más de 15 sillas de ruedas adaptadas, cada una personalizada según las necesidades específicas del niño.
Historias de transformación: cuando la movilidad cambia vidas
Matías: del aislamiento a la integración total
Matías tiene 8 años y vive con lesión medular desde los 3 años. Durante 5 años, su movilidad dependía de una silla de ruedas donada que había visto mejores días.
Su nueva silla incluye ruedas de terreno, altura ajustable y sistema de frenos de fácil acceso. Ahora puede moverse independientemente por el patio de la escuela, participar en educación física adaptada y sentarse al mismo nivel que sus compañeros.
«Matías ahora corre más rápido que muchos de sus compañeros caminando. Es el capitán del equipo de básquet adaptado que formamos en la escuela.» – Laura, maestra de Matías
El aspecto económico: una inversión en futuro
Una silla adaptada cuesta entre $150.000 y $300.000, pero al analizarla en perspectiva, evita costos en terapias adicionales, consultas médicas frecuentes y mejora significativamente la calidad de vida.
Porque cada silla adaptada no solo mueve un cuerpo, mueve un futuro entero hacia adelante.
